Dos montañeros del Aguacero relatan su expedición al Tien Shan

 

José María Jiménez y Celia Rubio muestran a través de un documental las emociones que sintieron durante la aventura
Los asistentes abandonaron lentamente la Sala Ex.Presa (la antigua cárcel de Segovia) comentando lo que acababan de ver en la pantalla. Asombroso, espectacular, genial, eran algunos de los calificativos que se escuchaban entre las felicitaciones a los autores de este trabajo. Dentro de la quinta edición de los ciclos de montaña que organiza el CD Aguacero, hubo cine de montaña. Y del bueno.
El documental 'Khan Tengri: Heavenly Mountains' relata la expedición de Celia Rubio y José María Jiménez a la cordillera del Tien Shan, donde se ubican las montañas de 7.000 metros más al norte del mundo. Tienen fama estas de soportar una dura climatología en la zona. El presidente del CD Aguacero, Carlos Puerto, dio unas pinceladas sobre la proyección y destacó el sentimiento, vivencias y emociones de la expedición. También se refirió a la reciente concesión de un premio por parte de la Asociación Segoviana de la Prensa Deportiva al CD Aguacero por la difusión del deporte de montaña.
Los protagonistas de la proyección, Celia Rubio y José María Jiménez, contaron brevemente lo que se iba ver. Jose María dedicó unas emotivas palabras a su amigo Gustavo, presente en la sala, que no pudo ir a la expedición y que durante la misma tuvo un grave accidente. José María les invitó a él y al resto de los asistentes a viajar a las montañas del Tien Shan a través de la película y a absorber todas las sensaciones vividas por ellos.
La dureza de cerca
En el documental, que se proyectó al mismo tiempo que era contado en primera persona por los protagonistas, que trasladaban sus sentimientos y la ilusión que les llevó a emprender esa aventura, se mostró muy de cerca la dureza de ese proyecto y la cara dura de la montaña. Celia aparecía con los pies dañados, las tiendas estaban cubiertas de nieve, había ventiscas gélidas, niebla intensa, agotamiento... Sin embargo, las ganas de Celia y José María, su ilusión y su eterna sonrisa permanecieron inalterables cada vez que aparecían en pantalla. Nunca perdieron la esperanza y dieron todo y más, para lograr la cima que tanto se les resistía.
Por tres veces los montañeros lograron la cima del Pico Chapaev, antesala del Khan Tengri y vía de ascensión. Pero este, caprichoso, les hizo saber que ese momento no era el de cumbre, que no se lo iba a permitir. El documental permitió que los espectadores se sintieran dentro del mismo, que notaran ese frío tan intenso, esas dudas y esa intranquilidad en una cueva de nieve, y también que respiraran aliviados cuando los montañeros cenaban en el campo base de vuelta de la montaña. Tras finalizar la proyección, Celia y José María respondieron las preguntas que les formularon desde el público, que llenó la sala cedida por la Concejalía de Cultura para la ocasión. A la salida fueron innumerables las muestras de cariño y las felicitaciones a los montañeros y al director de la película.