Crónica de un expléndido día de montaña.

A las 9 de la mañana del pasado domingo con un ambiente primaveral comenzó la tradicional marcha a Siete Picos que organiza, año tras año, el C.D. Aguacero.

A esa hora, más de medio centenar de caminantes tomamos un autobús que nos llevó hasta el puerto de Navacerrada desde donde comenzamos a caminar.

Pronto la larga caravana de senderistas fue estirándose conforme nos enfrentábamos a las primeras rampas y según el estado de forma de cada uno. En lo meteorológico un tiempo muy agradable y un cielo totalmente despejado añadían color y vistas a la marcha.

Pronto alcanzamos el primero de los Siete Picos al que todos trepamos hasta alcanzar el vértice geodésico que corona su cima. En la base esperaban algunos de los componentes de la marcha con un numeroso grupo de niños que trepaban y corrían entre las piedras disfrutando de la jornada deportiva.

Seguimos caminando superando pico tras pico. Algunos subían a las cimas, otros seguíamos adelante concentrando a la tropa de vez en cuando. Se trataba de disfrutar y mejor todos juntos.

Una vez superados todos los picos comenzamos a descender hacia el Collado Ventoso, una agradable pradera salpicada de pinos que nos ofrecían su confortable sombra y que alguno aprovechó para reponer fuerzas.

De nuevo tocaba ascender hasta alcanzar el Cerro Ventoso y de ahí de nuevo una pronunciada bajada nos llevó hasta el Puerto de la Fuenfría, cruce de caminos para ciclistas y senderistas madrileños y segovianos que abarrotaban las explanadas. Breve parada y, de nuevo, descendemos por la Calzada Romana de la Fuenfría hasta las ruinas del convento de Casarás y de ahí hasta Fuente de la Reina donde muchos calmaron la sed con el agua que generosamente ofrece la fuente.

Seguimos bajando, ahora siguiendo el camino que nos llevaría a Pesquerías. Una vez en esta senda, a la vera del Eresma, notábamos la cercanía de la Boca del Asno por la cada vez mayor presencia de gente en la orilla del río.

El área recreativa de Boca del Asno estaba, literalmente, abarrotado de coches y de personas. A nosotros nos esperaba un agradable y merecido refresco a base de agua, zumos y frutas diversas donados gentilmente por La Tienda del señor Emilio. En este lugar también se hizo entrega de un pequeño obsequio a todos los asistentes a la marcha.

Pasadas las cuatro y media de la tarde pusimos fin a la presente edición de Siete Picos.

Acceso al álbum fotográfico

 

Gracias a todos los asistentes, colaboradores y patrocinadores. Nos vemos en Siete Picos 2013