En esta ruta haremos una travesía, entrando por el Ball de Estós y saliendo por el de Eriste. Desde Benasque seguimos la carretera que lleva al Hospital de Benasque. A unos tres kilómetros, hay un cruce, en el que cogemos la carretera de la izquierda, hasta llegar a una barrera, que nos impide seguir en coche. Dejamos el vehículo en el aparcamiento que allí existe y, después de preparar las cosas, iniciamos la marcha por un sendero bien marcado que discurre a la izquierda del Río Estós.

El camino continúa pegado al río, unas veces por su margen izquierda y otras por la derecha, hasta que llegamos al Refugio de Estós. Aquí podemos pasar la noche o continuar, bajando desde el Refugio de nuevo al río, que se cruza por un puente de madera. El sendero discurre entonces por la orilla izquierda, hasta que, al llegar a la altura de la Aguja de la Paúl, empieza a ganar altura en dirección oeste por una fuerte pendiente herbosa. Tras pasar la Tuca de la Paúl, nos internamos en un barranco que por un nevero nos lleva ya al Glaciar de la Paúl, desde el que se aprecia el Collado del mismo nombre. Nosotros llevábamos tienda y pasamos la noche en el glaciar. Después se remonta éste hasta el collado, con una cierta pendiente que puede hacer necesario el uso de crampones y piolet. Desde el Collado de la Paúl, en el que se aprecia una magnífica vista del Aneto y del Perdigero, damos paso al Glaciar del Posets, que subimos hasta el centro de la pared que se nos aparece enfrente. Aquí hay una ancha canal que subiremos.

Después haremos un flanqueo a la derecha por una cornisa ascendente, llegando a una arista para pasar a la izquierda hacia una chimenea bastante descompuesta. Tras 20 metros de chimenea, subiremos la ladera que nos resta hasta la cumbre. Para la bajada, volveremos al Glaciar del Posets. Desde éste se aprecia perfectamente el Bal de los Ibons, hacia el que nos dirigiremos por la nieve, dejando a nuestra izquierda la Cresta de Bardamina. Hay que tener cuidado con el acceso al Ibon de Abaixo, ya que se hace por una pendiente pronunciada por la que discurre un pequeño arroyo, procedente del deshielo del glaciar. El primer lago, lleno de bloques de hielo y nieve, lo bordearemos por la izquierda, hasta llegar al último de ellos, el Ibon de las Alforjas. Nos dirigiremos entonces por el desagüe del lago, donde damos vista al Refugio de Angel Orus, del que nos separa todo el barranco del valle de Eriste.

Ya no hay más que hacer una travesía ligeramente ascendente por la ladera, que nos llevará, primero a la Cabaña de Llardana. Entonces, el sendero reaparece, subiendo un poco hasta una zona llana en la que es posible cruzar el río Llardaneta. Aquí, la senda se une con la que baja del Posets por la Ruta Real, y nos lleva directamente al Refugio de Angel Orus, donde pasaremos la noche, después de una larga jornada. El descenso que propongo es mucho más largo que la Ruta Real, pero también mucho menos transitado y más bonito, por la sucesión de lagos que nos encontramos. A la mañana siguiente, saldremos del refugio y bajaremos todo el valle de Eriste, hasta que nos encontramos con la impresionante Cascada de la Espiantosa. Desde aquí ya no tenemos más que seguir la pista forestal que nos lleva directamente a Eriste.