Ruta

Tiempo estimado entre 5 y 6 horas.

Desde Posada de Valdeon seguimos la carretera hasta Cordiñanes; pasado el pueblo encontramos el Mirador del Tombo, con una escultura de la más emblemática especie de los Picos, el rebeco.

La carretera sigue paralela al río Cares, y poco después, pasando el Chorco de los Lobos, atravesamos la majada de la Corona, donde según la leyenda fue coronado D. Pelayo, primer Rey de Asturias, para llegar al pueblo de Caín.

Después del puente sobre la presa, una vez pasado Caín, la senda se estrecha, pues las paredes de los dos macizos forman ya la verdadera garganta.

Varios túneles excavados en plena roca nos conducen hasta el puente de los Rebecos y el puente Bolín, desde donde vemos discurrir el Cares en las profundidades de la garganta.

Sigue el camino y dejamos atrás la pequeña majada de Culiembro, donde parte la canal que lleva su nombre, y en fuerte ascensión nos deja muy por encima, en las majadas de Ostón, en el macizo del Cornión.

La senda sigue bordeando el río, y después de una ligera subida nos acerca ya al final de la ruta en Poncebos.