Inauguración de las VI Jornadas de Montaña Segovianas

Inauguración de las VI Jornadas de Montaña Segovianas


Ayer, día 24 de noviembre, a las 20:30 h tuvo lugar en el Palacio de Mansilla la inauguración de las VI Jornadas de Montaña Segovianas (JOMOSE) que organiza el C.D. Aguacero en colaboración con todos los clubes de montaña de Segovia

El discurso inaugural corrió a cargo de la Responsable de Comunicación del Instituto Municipal de Deportes, Elena Gutiérrez San Frutos, que destacó la creciente aceptación y práctica de los deportes de montaña en nuestra ciudad y la importancia de las JOMOSE para el conocimiento y acercamiento del mundo de la montaña a toda la sociedad segoviana.

Tras ella, el Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Segovia, Javier Arranz, presentó al invitado de la noche, el campeón de Europa y tres veces campeón de España de carreras por montaña, Raúl García Castán, que tomó la palabra para presentar al público, que abarrotaba la sala, el documental “Un hombre con los pies en la tierra” que no defraudó.

En ese documental, Raúl, hizo un breve repaso a su trayectoria en el mundo de la competición en carreras por montaña mostrando el lado más humano y acercando este deporte, que cuenta cada día con más adeptos, a todo el público en general que respondió con una cerrada y cálida ovación al atleta granjeño que, según sus propias palabras, “jugaba en casa”.

Se inició un turno de preguntas por parte del público que formulaban al bueno de Raúl las más variopintas cuestiones. El corredor respondía haciendo gala de su gran verbo lo que propició que obtuviera, al finalizar, una ovación de gala por parte del público asistente.

Con la entrega a Raúl de un simbólico detalle, recuerdo de su paso por las JOMOSE 2011 se puso fin a una intensa jornada montañera no sin antes desear a Raúl García Castán toda clase de éxitos deportivos en su ya brillante carrera deportiva.

 

Entrevista a Raúl García Castán

Raúl, buenas tardes. ¿Qué se te había perdido a ti con 33 años en el mundo de las carreras de montaña? ¿Cómo comienzas en esto?

Buenas tardes. Siempre he amado profundamente el deporte, o, mejor dicho, la práctica de la actividad física, más que el deporte en general. Nunca había entrenado específicamente para nada, pero, por mi carácter absolutamente competitivo no solo hacia los demás, sino también, -o sobre todo- hacia mí mismo, desarrollé unas muy buenas condiciones a base de montar en bici y subir a la montaña los fines de semana, siempre a toda prisa, y compitiendo con mí sombra. Practicando carreras por montaña cuando aún no sabía que existían las carreras por montaña. Aparte de que las condiciones genéticas de cada cual también cuentan, claro, y las mías he tenido la suerte de que eran buenas para la práctica de este deporte. Luego hubo unos años, lo típico, que anduve algo más alejado del deporte, para volver a él una vez terminada esa etapa algo indecisa que es la juventud. Un día probé en una carrera local y me salió bastante bien. A partir de ahí era cuestión de tiempo, dada mi forma de ser, que empezara a competir, como efectivamente sucedió. No sé lo que se me habría perdido, pero sé lo que encontré. Me encontré a mí mismo, y no es cachondeo, ni quiero parecer tópico; pero correr me dotó de toda una arquitectura vital, moral y espiritual.

Quienes frecuentamos la montaña nos damos por más que satisfechos llegar a la cima andando. Pero vosotros tiene que ser corriendo. ¿Qué tipo de entrenamiento necesita este deporte tan exigente?

Son planteamientos distintos pero igualmente respetables. En el primero prima el disfrute espiritual de la montaña, por encima del físico; en el segundo se invierten los porcentajes: cobra mayor protagonismo el físico, pero también subsiste el goce espiritual. El entrenamiento es, al fin y al cabo, igual que el de cualquier deporte (me estoy refiriendo a nivel de élite), en el sentido de que consiste en llevar el cuerpo a explorar sus límites mediante la fuerza de la voluntad. En cuanto a los detalles técnicos del mismo, el sistema a la hora de entrenar, es similar al de cualquier deportista de carreras de fondo convencional: series, ritmos, rodajes largos, aunque todo ello adaptado, lógicamente, al terreno en que se desarrolla este deporte, es decir, la montaña.

¿Comes de todo o necesitas una dieta específica?¿Algún tipo de aporte “extra”?

Hace muchos años, incluso desde antes de correr, que trato de seguir una dieta lo más sana posible. De hecho, dos copas de España y tres de mis cinco campeonatos de España los gane siguiendo una dieta vegetariana no estricta. En cuanto a la suplementación soy sorprendentemente simple. A pesar de que tengo algunos patrocinadores, que comercializan ese tipo de productos, lo cierto es que soy poco dado a los suplementos y alimentos energéticos en general. Carrera hay en que me he llevado una barrita en el bolsillo de atrás del pantalón y he llegado a meta con ella entera. Lo que más suelo usar, aunque empecé a usarlo muy recientemente, son geles energéticos en momentos puntuales de la carrera, preferentemente con un pequeño aporte de cafeína, a la que como no estoy acostumbrado, me produce un efecto inmediato cuando la tomo.

Ves que funcionas en la materia y comienzas a competir………… y a ganar. Aparte del entrenamiento y la alimentación ¿se necesita algo más para estar en lo alto en este durísimo deporte?

Lo más importante en este deporte, y me atrevería a afirmar que en cualquier deporte, e incluso, ya puestos, en el deporte de la vida, es el cerebro, la voluntad, esa fuerza interior que es el motor de todo lo que el ser humano ha sido capaz de conseguir. Para estar en lo más alto de este deporte, se requiere que tu cerebro sea capaz de dominar y conducir a tu cuerpo más allá, más allá que el cerebro y más allá que el cuerpo de los rivales, lo que se traduce muchas veces como ir más allá también de lo que es saludable físicamente hablando, en muchas ocasiones.

El tema de las agujetas ¿cómo lo llevas? Porque supongo que tendrás, ¿no?

Por supuesto. Las agujetas no son más que el resultado físico, la protesta de un musculo al que has sometido a un proceso de mejora, la resaca del progreso del cuerpo tras un entrenamiento. La prueba de que no dejas acomodarse al organismo y lo llevas hacia una mejora. Otra cosa es la intensidad de esas agujetas. Si es demasiado grande, el efecto puede ser contraproducente, como pasa con todo en esta vida.

Raúl, las carreras por montaña son unas grandes desconocidas, como otros tantos deportes minoritarios ¿Piensas que están suficientemente apoyadas por instituciones y patrocinadores?

Respecto a la primera de las cuestiones no estoy del todo de acuerdo. Yo diría que son desconocidas a nivel de los grandes medios públicos, que se manejan casi exclusivamente por criterios de marketing económico, soslayando descaradamente el concepto de deporte a favor de otros intereses más frívolos, pero a nivel de participación, las carreras por montañas son el deporte del siglo XXI, y a las pruebas me remito. No obstante, las carreras por montaña siempre estarán limitadas por su propia naturaleza; por la naturaleza de su naturaleza, si se me permite el juego de palabras: no es sencillo para todo el mundo acceder a las montañas, primero porque se requiere una buena forma física, y segundo porque las montañas se localizan en puntos concretos del mapa, es decir que no las hay en todas partes. En Albacete, es difícil que triunfen, por ejemplo.

¿Cómo compatibilizas las carreras de montaña con la paternidad?

Haciéndole mucho la pelota a la madre de la criatura para que yo me pueda ir a entrenar. Bromas aparte, un hecho tan importante en la vida te cambia muchas cosas, sobre todo a nivel de disponer del tiempo necesario y tener menos preocupaciones en la cabeza, pero te aporta también una gran satisfacción de espíritu. Puesto en una balanza, el balance sería positivo. (Aunque esta última frase podría ser distinta si me la preguntas en según qué momentos) Es broma otra vez.

¿Te gustaría que Iván siga tus pasos en este deporte?

A nivel profesional no. Es demasiado duro y, por ahora, es muy complicado ganarse la vida con él, si no lo compaginas con otro trabajo. Esa sí que es una traba decisiva, un inconveniente importante, el del trabajo, y no el hijo, por ejemplo, para conseguir llegar a tus límites como atleta. Me gustaría que mi hijo disfrutara del deporte porque es una cosa maravillosa, que te puede aportar muchísimo, como me ha pasado a mí, pero si él puede conseguir esto sin tener que pagar un precio tan alto en sufrimiento físico, mejor.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera iniciarse en ese mundo?

Mi principal consejo sería que sí, que lo probara, que practicase carreras por montaña, un consejo aparentemente inútil, pues ya dice la pregunta que este consejo es para alguien que tiene la predisposición de iniciarse en este mundo, pero nunca está de más el empujoncito de uno que ya tiene algún que otro callo en los pies. Por otra parte, les aconsejaría que lo hiciesen, al principio, sin marcarse objetivos demasiado ambiciosos. Aunque parezca una perogrullada, para correr hay que ir paso a paso. Es un deporte duro. Si tienen que llegar, los resultados llegarán, pero es mejor ir despacio. En el fondo es un deporte de fondo.


Inauguración de las VI Jornadas de Montaña Segovianas
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Fuente: IMDSG