CRÓNICA DE UN GRAN FIN DE SEMANA EN ASTURIAS

El viernes salimos hacia Soto de Agues, perteneciente al Concejo de Sobrescobio,situado en la montaña central asturiana. En este bucólico pueblo se encuentra el albergue donde nos alojamos, la Posada Cantu L´Osu. Allí nos reunimos los 22 miembros del grupo y aunque no todos nos conociamos, compartir las viandas, el vino y su mejorante fue la mejor forma de romper el hielo. A la mañana siguiente, el gran ventanal de nuestro comedor nos ofrecía una impresionante vista del pueblo y el Cuyargayos envuelto por la niebla. Después de un buen desayuno iniciamos la ruta que desde Soto de Agues nos llevaría al cercano pueblo de Ladines, con un pequeño rodeo para aclimatar y que el despiste de las organizadoras afianzara el sentimiento de grupo. En Ladines nos recibe una lluvia fina y menuda consustancial al paisaje asturiano, el orbayu, que nos acompañará en buena parte del recorrido. A partir de aquí el recorrido nos lleva por zonas de prado con flores de colores variados y algunos arboles frutales, especialmente manzanos, y al llegar a una gran majada,desviadonos escasos metros de nuestra ruta, un improvisado mirador nos ofrece una magnifica vista de la vertiente casina y el embalse de Tanes. Continuamos el ascenso y tras atravesar un hayedo, el sendero coge altura y nos conduce a una colladina. Desde aquí y con un par de fáciles trepadinas superamos el tramo rocoso final, coronando el Cuyargayos. La niebla continua y nos impide disfrutar en su totalidad de las vistas estupendas que nos ofrece esta montaña. Iniciamos el descenso, en busca de un lugar agradable para dar cuenta de las abundantes y ricas viandas y líquidos elementos que llevavamos. De regalo salió el sol y al quedar despejado se nos ofrecía un espectáculo natural de frondosas laderas y un angosto desfiladero, en este caso el barranzo del Nozalín. El descenso continúa por un camino hormigonado, poco agradable de caminar pero compensado con el sonido de las sonoras cascadas ( y alguna que otra banda sonora también..) que nos llevará de vuelta a Soto de Agues. Y una vez finalizada la marcha del día, y estando en Asturias, la mejor forma de hidratarse después del esfuerzo no podía ser otra que tomando unas sidriñas muy bien escanciadas. Y hasta aquí la ruta del primer día, de ahí hasta la mañana siguiente, da para mucho, y para no tener que entregar la crónica en fascículos, pasamos al domingo: El grupo se divide en dos, unos intentaran culminar la Ruta del Alba y otros nos encaminamos hacia el Cogollu. Bonita ascensión bajo el orbayu asturiano, disfrutando de praderías, majadas, cabañas de pastores, laderas moradas por el brezo en flor, castaños, fresnos, tejos, un hayedo precioso y el continuo canto  de pequeños pajaros ( y el tambien continuo y no tan agradable canto de alguna pájara) hasta el afilado crestón del bicéfalo pico Cogollu. Emprendemos el descenso hacia Soto de Agues, donde la lluvia fina y menuda deja de ser tal y, refugiados en el pabellón deportivo, comemos mientras fuera diluvia.

 
Os escribo una nota que alguien dejó, acertadamente en el buzón que hay en la cumbre del Cogollu : "
" QUE TU PASO POR LA VIDA SEA COMO LA DEL MONTAÑERO SOBRE LA NIEVE, QUE DEJA HUELLA, PERO NO LA ENSUCIA"
 

Galería fotográfica: