La dureza de Novatos....

Armados de skies y cruzando los dedos para que tuviéramos nieve, nos lanzamos a Pirineos para celebrar esta nueva temporada de novatos. Recordamos los inicios en la estación de Candanchu y Astún, con una variante, nos hospedamos en el albergue de Canfranc pueblo, aunque no pudimos evitar el mandar un grupito al pepito Grillo y es que cuesta romper la tradición. Pero la maldición nos sigue y fue inevitable el cenar los típicos macarrones, no tenemos foto de la gravedad contra los macarrones, porque aquí el cocinero tenía mano para este peculiar plato.

Desgraciadamente el sábado tuvimos que practicar ski de supervivencia, y es que la estación de candanchu nos recibió sin nieve y con unas maravillosas placas, pero el vicio pudo más que la meteorología y aguantamos como desesperados. Y para que no digan que los palilleros somos unos bordes, se hicieron unos actos de acercamiento a los tabloneros:

- Carlos Puerto se deslizó sobre una tabla, aunque solo pudo aguantar la mañana del Sábado, pude sacarle que no fue nada gratificante, y aunque lo vuelva a probar, es una vida muy arrastrada y húmeda.
- Como segundo acto de confraternización, hubo una competición con apuesta de caña, pero intercambiando el medio. Duque le quitó los skies a Miguelito maderas y este se montó en la tabla, eso sí, tomó sus medidas de seguridad y mantuvo los bastones amarrados a sus guantes. Cabe destacar que el señor Duque hizo la señal de la victoria nada más subirse a los palillos, como avance de la victoria clara que se produjo.

Amenizando la cena, Isa y Angélica, nos deleitaron con sus agradecimientos y con la presencia de unos búhos que nos recordaban, "Ojo, no bajéis la guardia que este año los novatos han estado desperdigados". Y Como aliciente cultural, todos sabemos lo que es la música Ska y conocemos una amplia variedad de ese estilo musical, gracias a lo ameno que fue el bar del pueblo.
El domingo se decidió probar suerte en Astún y como dicta el refrán 'el que no arriesga no gana', disfrutamos de una nieve más decente y un sol espléndido, para tomar un café en el solarium. Y prometiendo otro año de novatos nos despedimos de los Pirineos.